T’ai Shan, ¿qué puedo decir de ti?
A tu frente está Ch’i, a tus espaldas Lu,
Verdes hasta donde la vista puede alcanzar;
En ti Cielo y Tierra
unen gracia espiritual;
Cerca de tus cimas, el Yin y el Yang
dividen el ocaso de la aurora.
Tus cargadas nubes
purifican mi pensamiento;
Mi esforzada vista sigue con dificultad
las aves a sus nidos.
Si asciendo el Monte hasta la cumbre,
Los cerros se extienden a mis pies
por todos lados.










